Diego Montesino, director de Faro Asesoría, explicó a las empresas del Club de Compradores de Fundación Industrial Navarra el funcionamiento del SRAD. Una de sus principales novedades en 2026 es la apertura a la participación agregada.
¿Y si la flexibilidad de tu consumo eléctrico tuviera valor económico? Esta fue una de las oportunidades que analizamos en la jornada del Club de Compradores de Fundación Industrial Navarra dedicada al SRAD.
El SRAD remunera a las empresas que se comprometen a reducir su consumo eléctrico cuando el sistema lo necesita. Las empresas cuya potencia resulta adjudicada pueden obtener ingresos por mantenerla disponible, aunque no llegue a activarse la reducción. Además, reciben una remuneración adicional por la energía efectivamente activada, conforme a las condiciones del servicio.
La novedad de 2026 es la participación agregada. Varias empresas pueden sumar su capacidad de reducción de consumo para alcanzar conjuntamente los requisitos de participación. Esto abre nuevas oportunidades para industrias con menor potencia disponible.
Primero, conocer el potencial real
No todos los procesos permiten reducir consumo en las mismas condiciones. El punto de partida es identificar qué equipos pueden detenerse o modularse durante un periodo de hasta dos horas. También hay que saber en qué condiciones y con qué impacto sobre la producción, la calidad y los costes.
No basta con poder parar: hay que estar preparados
El SRAD exige responder en plazos muy cortos. Para evitar incumplimientos es fundamental contar con procedimientos claros, personas preparadas y capacidad para recuperar la actividad.
La rentabilidad también depende de gestionar los riesgos
Antes de participar hay varias decisiones clave:
- Cuánta potencia comprometer
- Cómo realizar las previsiones
- Qué penalizaciones pueden aplicarse
- Qué condiciones se acuerdan con la unidad de programación
Agruparse puede marcar la diferencia
La agregación permite sumar la capacidad de reducción de varias empresas para acceder conjuntamente al SRAD. Además, concentrar un mayor volumen de potencia puede mejorar la capacidad de negociación de las condiciones comerciales con la unidad de programación con la que participen.
Del aprendizaje a la acción desde el Club de Compradores
Desde FIN queremos explorar una iniciativa de participación agrupada de empresas en el SRAD. Para ello identificaremos las industrias interesadas, su potencial de flexibilidad y las condiciones necesarias para hacer viable esta colaboración. Porque el valor del Club de Compradores no está solo en compartir conocimiento, sino también en identificar oportunidades y trabajar juntos para aprovecharlas.
Gracias a Diego Montesino por ayudarnos a comprender el funcionamiento del SRAD y resolver las dudas de las empresas, y a Alfonso Miranda, de Plásticos Brello, por compartir su experiencia.
¿Tu empresa tiene capacidad para reducir temporalmente su consumo eléctrico? ¿Te gustaría conocer más sobre esta iniciativa?